Por Planeta Joy | Yahoo! Noticias
Ciertos alimentos, por su composición nutritiva (y según la cantidad ingerida), tienen una acción directa sobre el sueño: afectan al sistema nervioso y favorecen la liberación de sustancias como la melatonina y la serotonina que, relacionadas con la sensación de relajación, ayudan a descansar mejor. Aquí te contamos cuáles tenés que comer para dormir bien.
1. Bananas
Son pastillas para dormir naturales. Una inyección de melatonina y serotonina, además son ricas en magnesio, un relajante muscular.
2. Avena
Es una de las mejores fuentes de melatonina, y por ser rica en hidratos de carbono, ayuda a liberar serotonina. Otro punto a favor: como es de lenta digestión, no interrumpe el sueño.
3. Miel
Agregá una cucharada de miel a tu taza de leche caliente o de té. El azúcar es estimulante, pero un poco de glucosa alcanza para indicarle al cerebro que disminuya la función de la orexina, un neurotransmisor directamente relacionado con la vigilia.
4. Leche caliente
Contiene triptofano, un aminoácido esencial, necesario para la formación de melatonina y serotonina, dos neurotransmisores que participan del ciclo del sueño.
5. Pollo
Otro alimento rico en triptofano. Para incorporar una buena cantidad, combiná una porción de carne de pollo con una rodaja de pan integral a mitad del día. Vas a dormir como un bebé por la noche.
6. Papa
Contiene hidratos de carbono, que estimulan la secreción de insulina, hormona que aumenta la disposición del triptofano para formar serotonina.
7. Semillas de lino
Además de ser ricas en triptofano, las semillas de lino contienen ácidos grasos omega 3, que ayudan a levantar el ánimo. Agregá dos cucharadas a tus cereales o ensaladas, y vas a ir a la cama de buen humor.
8. Almendras
Poseen buenas cantidades de triptofano y de magnesio, ambas sustancias capaces de inducir el sueño.
9. Pan integral
Rico en vitaminas B1 y B6. Con miel, ayuda a que el triptofano llegue al cerebro, donde se convierte en serotonina y permite descansar mejor.
10. Té de manzanilla
Entre las infusiones relajantes, la manzanilla es la preferida para ayudar a conciliar el sueño. Al igual que el tilo y la melisa, tiene un efecto sedante.
14 aprile 2011
Diez alimentos que ayudan a dormir mejor
10 aprile 2011
El ajo es uno de los alimentos más beneficiosos para combatir dolencias
Redacción starMedia Mujer
De todas la plantas medicinales que la naturaleza nos brinda, el comúnmente llamado ajo (Sllium satibum), es el que más beneficios ofrece para la salud. Es consumido desde tiempos inmemoriales como solución a diversos males. Nuevas investigaciones amplían sus propiedades curativas.
Originario de Asia, el ajo, debido a sus beneficios, se propaga rápidamente a China, India y el Mediterráneo. Su aparición se estima en aproximadamente 1500 años antes de Cristo, ya que se han hallado papiros donde se mencionaba al ajo entre una 20 fórmulas para tratar enfermedades. En muchos casos actúa como medio de prevención y en otros muchos como medio de curación.
El ajo es una de las plantas medicinales que más se utiliza para mejorar la salud de los enfermos
Tradicionalmente se lo ha utilizado para la eliminación de parásitos, inclusive la llamada lombriz solitaria (Taenia saginata) así como también en trastornos de mala circulación e hipertensión, y es reconocida su acción bacteriana como antibiótico y antiséptico. Durante las guerras, se distribuía entre los combatientes para curar heridas y como energizante. En tiempos de paz, se lo consumía como un excelente afrodisíaco.
Investigaciones recientes aseguran que, a todos los beneficios descubiertos con anterioridad, se le suma su gran aporte para los pacientes diabéticos, ya que eleva los niveles de insulina, disminuyendo el azúcar en sangre, así como también resulta un gran aliado para combatir la depresión y el estrés dado su aporte al aumento de los niveles de serotonina al cerebro. El ajo, sin dudas, una planta para combatir enfermedades y mejorar el funcionamiento del organismo.
3 aprile 2011
CUIDADO CON LOS MEDICAMENTOS PARA ADELGAZAR
Autor: saludnaturalybelleza.com
Definitivamente mantenerse delgado no sólo ayuda a alejar muchas enfermedades sino que muchas veces hace que la persona se vea, incluso, más joven.
Todo ello fomenta la ansiedad de perder peso de cualquier manera y una alternativa que aparece fácil es la ingesta de medicamentos para adelgazar y es que las personas están dispuestas a consumir lo que sea con tal de librarse de esas ganas de comer dulces o cualquier cosa para calmar la necesidad de energía, lo que se traduce en hambre.
La lista de fármacos de este tipo es larga. Va desde los inhibidores del hambre, diuréticos, hasta pastillas con descripción de extracto de naranja o limón, que de eso sólo tienen el nombre.
El querer adelgazar no es sencillo, ya que es necesario tomar la decisión de atacar el mal de raíz, esto significa cambios de estilos de vida, compromiso y la modificación de la conducta alimentaria.
Toma más tiempo y requiere de mucha voluntad, decisión, disciplina, organización, para los cuales no hay tiempo si se avecina la fiesta, la boda o cualquier otro evento social.
Toma más tiempo y requiere de mucha voluntad, decisión, disciplina, organización, para los cuales no hay tiempo si se avecina la fiesta, la boda o cualquier otro evento social.
El uso de medicamentos para perder peso es un asunto serio, ya que es importante que se modifique su conducta alimentaria, aprenda a comer y a tratar la supuesta ansiedad con una ingesta dé alimentos adecuados, ya que la “ansiedad” que le genera ganas de comer puede deberse a falta de energía por la escasa ingesta de alimentos del grupo de los carbohidratos saludables (papas, pastas integrales, etc.).
Solo bajo prescripción. No tome medicamentos para perder peso por su cuenta. Es peligroso. Algunos medicamentos comúnmente usados contienen sustancias que pueden aumentar la presión arterial, inhibir el sueño, poner ala persona en estado de alerta, actitud acelerada, provocar dolor de cabeza, sed, estreñimiento, debilidad, mareos, malestar y latidos acelerados.
Cada persona es diferente y es importante que usted le pregunte a su médico de cabecera si realmente requiere estos fármacos y cuáles puede tomar.
El consejo es compruebe si su ansiedad es un trastorno o enfermedad, o si no es más que una mala forma de alimentarse que induce esa necesidad imparable de comer. Evalúe su patrón de alimentación, tal vez descubra que aquella ansiedad puede tener su origen en la falta diaria de carbohidratos saludables.
Si decide de todas formas tomar un medicamento para perder peso, debe saber que no se pueden usar para siempre, que pueden generarle adicción, y que además debe estar acompañados de un patrón de alimentación porque no funcionará como por arte de magia.
Antes de ingerir un medicamento, tome en cuenta su actual estado de salud. Medicamentos que inhiben el apetito no deben tomarse con antidepresivos. Precaución también deben tener quienes padecen de la presión alta, es importante tenerla controlada antes de ingerir estos fármacos. El uso indiscriminado de los diuréticos puede afectar su salud.
Recurrir a estos productos es tomar el camino del menor esfuerzo, con el agravante de que se pone en riesgo la salud.
CINCO PASOS NECESARIOS EN EL CUIDADO DE LA PIEL
Autor: saludnuturalybelleza.com
En nuestra rutina diaria de belleza, es necesario seguir cinco pasos para cuidar adecuadamente nuestra piel. De esta forma se evitará la aparición de espinillas (debido a la grasa acumulada y sin limpiar) o incluso el cutis comience a mostrar señales de un envejecimiento prematuro.
En nuestra rutina diaria de belleza, es necesario seguir cinco pasos para cuidar adecuadamente nuestra piel. De esta forma se evitará la aparición de espinillas (debido a la grasa acumulada y sin limpiar) o incluso el cutis comience a mostrar señales de un envejecimiento prematuro.
Estos cinco pasos diarios de belleza son: la limpieza, tonificación
A continuación se explicará de una forma más detallada cada uno de estos pasos.
La limpieza
Lo ideal es limpiar tu piel dos veces al día (por la mañana y por la noche). En el rostro y el cuello, ejecutar la limpieza con movimientos suaves hacia arriba y hacia afuera. En el párpado superior, que es muy delicado, trabaja desde el ángulo interior y hacia afuera y en la zona inferior del ojo, desde el ángulo exterior hacia dentro.
Lo ideal es limpiar tu piel dos veces al día (por la mañana y por la noche). En el rostro y el cuello, ejecutar la limpieza con movimientos suaves hacia arriba y hacia afuera. En el párpado superior, que es muy delicado, trabaja desde el ángulo interior y hacia afuera y en la zona inferior del ojo, desde el ángulo exterior hacia dentro.
Seleccionar jabones a base de glicerina o aceite de oliva (excelentes para pieles normales y grasas) y con un ph natural equilibrado. Leer bien las etiquetas de los productos antes de comprarlos y evitar los jabones alcalinos, ya que pueden alterar el manto ácido natural de tu piel.
Los aceites de avellana, almendra, aguacate y onagra van genial para eliminar la suciedad, el maquillaje y las células muertas de todo tipo de pieles.
El aceite de almendra dulce es bueno para la hidratación de todo el cuerpo (incluida la del rostro). Aplicar cada mañana antes de la ducha con un suave masaje.
Se debe seleccionar productos que contengan los ingredientes más adecuados para tu tipo de piel:
❂ Si tu piel es grasa, las cremas limpiadoras a base de aloe vera, aceite de alcanfor, manzanilla o eucaliptus son las que más te beneficiarán.
❂ Si tu piel es seca y/o sensible, tus aliadas son las cremas limpiadoras que contengan aloe vera, aceite de coco o ácido hialurónico.
❂ La piel envejecida requiera cremas ricas en alantoína, alga quelpo, aceite de oliva, aceite de menta, mantequilla de nuez de karité, glicerina vegetal y vitaminas A, C y E.
❂ Si tu piel es grasa, las cremas limpiadoras a base de aloe vera, aceite de alcanfor, manzanilla o eucaliptus son las que más te beneficiarán.
❂ Si tu piel es seca y/o sensible, tus aliadas son las cremas limpiadoras que contengan aloe vera, aceite de coco o ácido hialurónico.
❂ La piel envejecida requiera cremas ricas en alantoína, alga quelpo, aceite de oliva, aceite de menta, mantequilla de nuez de karité, glicerina vegetal y vitaminas A, C y E.
La tonificación
Aplicar una loción clarificante es esencial para para reforzar y estimular el tejido cutáneo, reducir el tamaño de los poros y eliminar los residuos de la crema limpiadora.
Aplicar una loción clarificante es esencial para para reforzar y estimular el tejido cutáneo, reducir el tamaño de los poros y eliminar los residuos de la crema limpiadora.
Lo más importante: ¡Sin alcohol! El alcohol elimina demasiada grasa y desequilibrará tu piel. Necesitas un tónico suave con un nivel de acidez aceptable. Para un mayor placer para los sentidos, prueba lociones tónicas de hierbas o aceites esenciales que se encuentran en las tiendas de productos naturales. Un tónico que hace resplandecer la piel es el
agua de rosas.
agua de rosas.
Lo mejor es aplicar el tónico empapado en un algodón, haciendo un suave masaje hacia arriba y hacia afuera.
❂ Para la piel grasa, los tónicos de lavanda, limón y salvia son ideales.
❂ La piel sensible agradecerá un tónico de caléndula.
❂ La manzanilla es sedante y combate los alérgenos, por lo que es genial para la piel sensible.
❂ Para la piel grasa, los tónicos de lavanda, limón y salvia son ideales.
❂ La piel sensible agradecerá un tónico de caléndula.
❂ La manzanilla es sedante y combate los alérgenos, por lo que es genial para la piel sensible.
El mejor tónico independientemente del tipo de cutis es el agua fría, ya que reafirma la piel y cierra los poros.
La hidratación
La piel requiere la aplicación de lociones o cremas hidratantes que sean humectantes, emolientes y lubricantes.
La piel requiere la aplicación de lociones o cremas hidratantes que sean humectantes, emolientes y lubricantes.
Las mejores lociones hidratantes contienen aloe vera, soja, glicerina, y aceites de frutos secos y vegetales (almendra, aguacate, oliva…)
❂ Para la piel grasa, una crema hidratante a base de pepita de uva.
❂ La piel seca necesita de cremas hidratantes humectantes (como las cremas a base de glicerina. Éstas aportan una capa de protección a la piel, atrayendo la humedad exterior e impidiendo que la interior se evapore.
❂ La piel madura se beneficiará de una crema que contenga ácidos grasos, liposomas o ácido hialurónico. Aportan utrientes a la capa dérmica de la piel, incrementando su capacidad interna para absorber el agua.
❂ La piel seca necesita de cremas hidratantes humectantes (como las cremas a base de glicerina. Éstas aportan una capa de protección a la piel, atrayendo la humedad exterior e impidiendo que la interior se evapore.
❂ La piel madura se beneficiará de una crema que contenga ácidos grasos, liposomas o ácido hialurónico. Aportan utrientes a la capa dérmica de la piel, incrementando su capacidad interna para absorber el agua.
La exfoliación
Consiste en la retirada de las capas superiores de las células cutáneas muertas y los residuos, para estimular una mejor
renovación celular y prevenir la obstrucción de los poros. Debe hacerse una vez a la semana.
Consiste en la retirada de las capas superiores de las células cutáneas muertas y los residuos, para estimular una mejor
renovación celular y prevenir la obstrucción de los poros. Debe hacerse una vez a la semana.
A continuación una excelente receta de cosmética natural para exfoliar
Mascarilla exfoliante para el rostro
Ingredientes:
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de aceite de oliva
El zumo de medio limón
Ingredientes:
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de aceite de oliva
El zumo de medio limón
Mezclar el azúcar y el aceite de oliva en una taza y agregar luego el zumo de limón. Aplicar la mezcla resultante en el rostro
ligeramente húmedo con suaves movimientos circulares. Dejar que la mascarilla actúe durante 5 minutos y eliminar luego con abundante agua tibia. Secar la cara dando pequeñas palmaditas y aplicar una crema hidratante.
ligeramente húmedo con suaves movimientos circulares. Dejar que la mascarilla actúe durante 5 minutos y eliminar luego con abundante agua tibia. Secar la cara dando pequeñas palmaditas y aplicar una crema hidratante.
La protección
Si se realiza los cuatro pasos anteriores, obtendremos la protección vital que nuestra piel necesita. Esta protección
estimulará la renovación saludable de las células cutáneas, protegerá su manto ácido natural y ayudará a mantener su fi rmeza, elasticidad y resistencia natural, ya que logrará ayudar a reponer el colágeno y la elastina (proteína principal de las fibras elásticas de nuestra piel).
Si se realiza los cuatro pasos anteriores, obtendremos la protección vital que nuestra piel necesita. Esta protección
estimulará la renovación saludable de las células cutáneas, protegerá su manto ácido natural y ayudará a mantener su fi rmeza, elasticidad y resistencia natural, ya que logrará ayudar a reponer el colágeno y la elastina (proteína principal de las fibras elásticas de nuestra piel).
28 marzo 2011
Carta de una mujer a las mujeres que promueven la perspectiva de la ideología del genero
Autor: Gustavo Daniel D´Apice
(Colaboración De Viviana Endelman Zapata. Paraná, Entre Ríos, Argentina)
Quisiera pedir a las mujeres que hacen tantos esfuerzos para propulsar la perspectiva de género que no me incluyan entre sus “representadas”, pues yo me siento muy a gusto con lo que soy y con la forma en que vivo. Sé que muchas no me creerán, o creerán que deberán seguir luchando también por mis “intereses reprimidos” o postergaciones. Pero, de veras, les pido que no me defiendan de nada.
Me encanta ser diferente al hombre. Y esto para nada incluye una aprobación de que la mujer sea infravalorada. Realmente me parece bueno oponerse a esa mentira. Pero no creo que sea necesario llegar a la destrucción y a la rebeldía total, como si nada se pudiera rescatar, como si nada sirviera de cómo veníamos viviendo, como si hasta ahora todo hubiera sido una “farsa”, una imposición o una equivocación.
Claro que defiendo la igualdad. Pero la defiendo como posibilidad para una interacción gozosa de las diferencias.
No me interesa negar ni rebelarme ante las diferencias. Pues he hallado la hermosura de la vida así como soy y así como es el hombre. Pero, además, ¿cómo negar lo evidente?
Tengo claro que, como mujer, necesito al hombre. También tengo claro que el hombre necesita de la mujer.
No me incluyo dentro de una búsqueda de desterrar una “supuesta superioridad del hombre” a costa de que se niegue mi esencia femenina. No estoy interesada en diluir las diferencias.
Creo que justamente el reconocimiento de la diferencia permite no hablar de desigualdad. En cambio, cuando no se reconoce la diferencia y se intenta poner todo en un mismo plano, se le abre la puerta al imperio de la dominación, del combate, de la destrucción de lo más frágil. No me interesa ni dominar ni ser dominada, ni combatir ni ser combatida, ni destruir ni ser destruida. Creo que reconocer y vivir desde la diferencia es un camino para la paz y la unidad.
Si alguien hubiera de representar mis aspiraciones, le pediría ser promovida en mi honda identidad de mujer, esposa, madre, hija, con determinados talentos y cierto genio peculiar.
Me gustaría ser defendida de las verdaderas opresiones, incluyendo toda perspectiva que buscara negar la verdad sobre mí misma.
Además, hay una respuesta que encuentro en la experiencia que también me gustaría que fuera considerada si alguien hubiera de representar mis aspiraciones: Me pregunto ¿me ha oprimido la fe, la religión? No, todo lo contrario. Solo de frutos de libertad puedo hablar. Vivir como hija de Dios no ha “constreñido” mi vida, la ha elevado siempre. Nunca vivir desde, con y para Dios ha sido opuesto a mi grandeza humana y femenina.
Desde este lugar de gozo de una vocación encontrada, me duelen profundamente las proposiciones que ustedes hacen. Ayer hasta he llorado. Mucha oscuridad, y nada de luz.
Aunque sí, hay algo en lo que coincido: la necesidad de no hablar de roles. A mí también ya me venía pareciendo hace un tiempo que era una denominación inapropiada. Pienso que hay que hablar de dones más que de roles, sobre todo si “roles” está insinuando una “imposición” de tareas, un "a cada uno le toca...”. Mejor hablar de dones, de capacidades, de talentos, de vocación.
Les pido que no “luchen por mí” para ser “librada de algunas tareas”. Pues yo quiero vivir encarnando la maternidad, mi capacidad especial para administrar el hogar, mi genio femenino.
Quiero hacer todo femeninamente. Quiero amar femeninamente. Quiero seguir distinguiéndome por esta modalidad que le da una belleza especial a mi ser. Nada de esto me humilla ni me hace sentir menos. Me encanta. No sé si alguien lo espera de mí; si la sociedad, la cultura, el pensamiento humano... esperan de mí que piense y actúe de esta forma y me han “asignado” roles definidos... Para mí estas formas son un privilegio, son mi ser mismo. No las cambio por nada. Yo no soy mujer ni vivo como mujer porque me asignaron ese rol. No me siento “atada” a ser mujer.
Rechazo firmemente toda “desconstrucción” de mi identidad sexual y de la familia. Especialmente me niego a que me digan que alguien me está obligando al lugar “esclavizante” de madre. Es una de las experiencias más hermosas de la vida, de las que más me han madurado y realizado. Y no creo que a mis hijas mujeres tenga que ayudarlas a “cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad”. A mis hijas mujeres las educaré sencillamente como mujeres. Y esto esperaré también de cualquier sistema educativo formal.
No tengo prejuicios ni me siento discriminada por ser mujer. Creo que cuando ha habido prejuicios o ha habido discriminación (hablo en particular y en general - por el presente y por la historia) ha sido justamente por malinterpretar el valor hermoso de la mujer. Creo que lo que hay que corregir es el prisma con el que se nos ha mirado pero no lo que se puede ver cuando se mira con los ojos limpios.
Creo que existe la mujer, que existen los rasgos de mujer, los dones de mujer, las particularidades de mujer, y que por eso ninguna que se experimente a sí misma con todo esto anhela otra experiencia.
No quisiera estar distraída peleando por ganar una batalla que ya tengo ganada pues estoy a gusto con mi ser y hacer.
Creo además que son otras las conquistas que muchas mujeres están buscando. Si se mira más sinceramente la realidad, ¿puede no verse la cantidad de mujeres que desean e intentan trabajar menos afuera de la casa, que anhelan compartir más experiencias con sus hijos, que buscan disfrutar con ellos el mayor tiempo que se pueda? Además, en el caso de los padres, ¿puede no escucharse la voz de quienes van descubriendo el peso de tantas horas de trabajo a la luz de la hermosura de un hogar familiar?
¿Qué podemos responder? ¿Todos estos anhelos están también “socialmente construidos”? ¿Es que la plenitud está afuera de la casa?
Confieso que ha sido difícil dirigirme a ustedes. He apelado a la experiencia sabiendo que la consideran socialmente construida. He hablado de mi vocación, de la tendencia natural, también sabiendo que ustedes desconfían de esto. He compartido mis deseos imaginándome que también éstos son vistos como “víctimas”.
Sé que ustedes están convencidas de que todo es parte de la conspiración patriarcal contra la mujer. Sé que yo les he parecido el “perfecto estereotipo contra el que están luchando”.
Pero les vuelvo a pedir y esto sí tendrán que aceptarlo: no me representen a mí pues no me representan. No estoy personificando ningún rol asignado. Elijo cada cosa que hago. Soy mujer y vivo a gusto.
No sé cuántas mujeres se sentirán representadas por esta perspectiva. En todo caso y lamentablemente, si esta perspectiva o parte de ella llegara a filtrarse en las mentes, en la educación, en la cultura, en los hábitos, la historia mostrará una cosecha desastrosa.
Me encanta ser diferente al hombre. Y esto para nada incluye una aprobación de que la mujer sea infravalorada. Realmente me parece bueno oponerse a esa mentira. Pero no creo que sea necesario llegar a la destrucción y a la rebeldía total, como si nada se pudiera rescatar, como si nada sirviera de cómo veníamos viviendo, como si hasta ahora todo hubiera sido una “farsa”, una imposición o una equivocación.
Claro que defiendo la igualdad. Pero la defiendo como posibilidad para una interacción gozosa de las diferencias.
No me interesa negar ni rebelarme ante las diferencias. Pues he hallado la hermosura de la vida así como soy y así como es el hombre. Pero, además, ¿cómo negar lo evidente?
Tengo claro que, como mujer, necesito al hombre. También tengo claro que el hombre necesita de la mujer.
No me incluyo dentro de una búsqueda de desterrar una “supuesta superioridad del hombre” a costa de que se niegue mi esencia femenina. No estoy interesada en diluir las diferencias.
Creo que justamente el reconocimiento de la diferencia permite no hablar de desigualdad. En cambio, cuando no se reconoce la diferencia y se intenta poner todo en un mismo plano, se le abre la puerta al imperio de la dominación, del combate, de la destrucción de lo más frágil. No me interesa ni dominar ni ser dominada, ni combatir ni ser combatida, ni destruir ni ser destruida. Creo que reconocer y vivir desde la diferencia es un camino para la paz y la unidad.
Si alguien hubiera de representar mis aspiraciones, le pediría ser promovida en mi honda identidad de mujer, esposa, madre, hija, con determinados talentos y cierto genio peculiar.
Me gustaría ser defendida de las verdaderas opresiones, incluyendo toda perspectiva que buscara negar la verdad sobre mí misma.
Además, hay una respuesta que encuentro en la experiencia que también me gustaría que fuera considerada si alguien hubiera de representar mis aspiraciones: Me pregunto ¿me ha oprimido la fe, la religión? No, todo lo contrario. Solo de frutos de libertad puedo hablar. Vivir como hija de Dios no ha “constreñido” mi vida, la ha elevado siempre. Nunca vivir desde, con y para Dios ha sido opuesto a mi grandeza humana y femenina.
Desde este lugar de gozo de una vocación encontrada, me duelen profundamente las proposiciones que ustedes hacen. Ayer hasta he llorado. Mucha oscuridad, y nada de luz.
Aunque sí, hay algo en lo que coincido: la necesidad de no hablar de roles. A mí también ya me venía pareciendo hace un tiempo que era una denominación inapropiada. Pienso que hay que hablar de dones más que de roles, sobre todo si “roles” está insinuando una “imposición” de tareas, un "a cada uno le toca...”. Mejor hablar de dones, de capacidades, de talentos, de vocación.
Les pido que no “luchen por mí” para ser “librada de algunas tareas”. Pues yo quiero vivir encarnando la maternidad, mi capacidad especial para administrar el hogar, mi genio femenino.
Quiero hacer todo femeninamente. Quiero amar femeninamente. Quiero seguir distinguiéndome por esta modalidad que le da una belleza especial a mi ser. Nada de esto me humilla ni me hace sentir menos. Me encanta. No sé si alguien lo espera de mí; si la sociedad, la cultura, el pensamiento humano... esperan de mí que piense y actúe de esta forma y me han “asignado” roles definidos... Para mí estas formas son un privilegio, son mi ser mismo. No las cambio por nada. Yo no soy mujer ni vivo como mujer porque me asignaron ese rol. No me siento “atada” a ser mujer.
Rechazo firmemente toda “desconstrucción” de mi identidad sexual y de la familia. Especialmente me niego a que me digan que alguien me está obligando al lugar “esclavizante” de madre. Es una de las experiencias más hermosas de la vida, de las que más me han madurado y realizado. Y no creo que a mis hijas mujeres tenga que ayudarlas a “cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad”. A mis hijas mujeres las educaré sencillamente como mujeres. Y esto esperaré también de cualquier sistema educativo formal.
No tengo prejuicios ni me siento discriminada por ser mujer. Creo que cuando ha habido prejuicios o ha habido discriminación (hablo en particular y en general - por el presente y por la historia) ha sido justamente por malinterpretar el valor hermoso de la mujer. Creo que lo que hay que corregir es el prisma con el que se nos ha mirado pero no lo que se puede ver cuando se mira con los ojos limpios.
Creo que existe la mujer, que existen los rasgos de mujer, los dones de mujer, las particularidades de mujer, y que por eso ninguna que se experimente a sí misma con todo esto anhela otra experiencia.
No quisiera estar distraída peleando por ganar una batalla que ya tengo ganada pues estoy a gusto con mi ser y hacer.
Creo además que son otras las conquistas que muchas mujeres están buscando. Si se mira más sinceramente la realidad, ¿puede no verse la cantidad de mujeres que desean e intentan trabajar menos afuera de la casa, que anhelan compartir más experiencias con sus hijos, que buscan disfrutar con ellos el mayor tiempo que se pueda? Además, en el caso de los padres, ¿puede no escucharse la voz de quienes van descubriendo el peso de tantas horas de trabajo a la luz de la hermosura de un hogar familiar?
¿Qué podemos responder? ¿Todos estos anhelos están también “socialmente construidos”? ¿Es que la plenitud está afuera de la casa?
Confieso que ha sido difícil dirigirme a ustedes. He apelado a la experiencia sabiendo que la consideran socialmente construida. He hablado de mi vocación, de la tendencia natural, también sabiendo que ustedes desconfían de esto. He compartido mis deseos imaginándome que también éstos son vistos como “víctimas”.
Sé que ustedes están convencidas de que todo es parte de la conspiración patriarcal contra la mujer. Sé que yo les he parecido el “perfecto estereotipo contra el que están luchando”.
Pero les vuelvo a pedir y esto sí tendrán que aceptarlo: no me representen a mí pues no me representan. No estoy personificando ningún rol asignado. Elijo cada cosa que hago. Soy mujer y vivo a gusto.
No sé cuántas mujeres se sentirán representadas por esta perspectiva. En todo caso y lamentablemente, si esta perspectiva o parte de ella llegara a filtrarse en las mentes, en la educación, en la cultura, en los hábitos, la historia mostrará una cosecha desastrosa.
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